3/02/2017

Mis curvas

Entre los parámetros estadísticos de mayor utilidad para el estudio de la salud se encuentran los percentiles. Un percentil es una medida de posición que indica en qué lugar se encuentra un dato respecto a los demás dentro de una muestra ordenada y dividida en cien partes.
No es un concepto fácil de entender ya que habitualmente trabajamos en el aula con un número pequeño de datos pero es necesario introducirlos paulatinamente ya que permiten situar el crecimiento de una persona con respecto al resto de la población de su edad y así detectar posibles anomalías en este proceso.
Como elemento previo al estudio de percentiles estudiamos los cuartiles, en el caso de la imagen clasificamos al alumnado por el número del zapato.
A partir de este sencillo ejercicio comprenden cuál es su situación en la muestra respecto a sus compañeros, cuántos están por debajo y cuántos por encima de ellos.


Luego pasamos a localizar su posición para otras magnitudes estudiando su peso y su talla con las tablas de crecimiento de la fundación Orbegozo, y finalmente situan su IMC. Se evalúa la idoneidad del resultado teniendo en cuenta que un percentil de talla debe ir asociado a uno similar de peso, y que los valores de IMC son normales si están situados entre los percentiles 3 y 85. Para valores anteriores o posteriores debe ser el pediatra quién estudie si existe algún problema de crecimiento.

Existen otras tablas que trabajan con puntajes Z en lugar de con percentiles, pero este contenido es demasiado complejo para trabajar en secundaria, se ajusta más a alumnado de bachillerato.
Esta actividad se ha realizado después de haber obtenido los datos de cada persona a partir de su peso en una báscula de impedancia (ver entrada correspondiente). Si bien conocen los valores no tienen suficientes conocimientos para apreciar la idoneidad del resultado o su clasificación, por ello es preciso darles escalas que sitúen su resultado y les permitan saber si están dentro de los límites saludables o no.